Hoy, nuevamente, he vuelto a caer en las redes de esta maravillosa película. No es la primera vez, y mucho me temo que no será la última. ¿Conoces a Joe Black? es una de esas pequeñas joyas del cine que, una vez te atrapan, estás perdido. Más si cabe en mi caso. Para mi es especial. Cada segundo de ella lo es. Cada recuerdo de ella lo es.

Brad Pitt encarna a Joe Black

Y es que uno, más que conociéndole, acaba cogiéndole cariño. He visto esta película una cantidad ingente de veces. Y mi hermana. Y mi madre. Y en especial, mi padre. Es, sin duda alguna, su película. Le identifica. Le fascina. No parpadea. Cada segundo le interesa, cada anécdota le divierte, cada interpretación le entusiasma, cada diálogo le emociona. Y a mi hermana. Y a mi madre. Y a mi. Disfrutamos de igual manera todas y cada una de las veces que tenemos ocasión de verla. Como si fuese la primera. Como si fuese la última.

Si quieres saber a que me refiero exactamente te invito a hacer lo siguiente: piensa en uno de esos momentos que consideras increíblemente especiales sin saber muy bien por qué. Pues bien, ahora multiplícalo por infinito, llévalo hasta la eternidad y aún así apenas tendrás un atisbo de lo que hablo.