Termina Enero y con él la primera etapa de este viaje. Atrás quedaron Rambuteau y su ya inolvidable Rue de Montmorency. Atrás quedaron Karen y Julian, Diego y Erik, Andrea, Eva y Jimena, Max y Kerstin, Javier y Mai, Anastasia y Patricia, Dany y Mark, Julia y Carina. Atrás quedaron nuestros 50 metros cuadrados y las fiestas que en ellos tuvieron lugar. Atrás quedaron Amsterdam y Alemania. Atrás quedaron el Oktoberfest y el Cannstatter Volksfest. Atrás quedaron momentos únicos e irrepetibles. El primer semestre ha volado y con él muchas de las personas que lo han hecho posible y a algunas de las cuales espero volver a ver en el futuro. Grandes amigos. Gente increíble.

Orientation day en Trocadéro

Orientation day en Trocadéro

No obstante una nueva etapa comienza. Nueva casa, nuevas clases, nuevos retos, algunos viejos amigos y ojalá muchos otros que están por llegar y que seguirán enriqueciendo una experiencia ya de por sí espectacular. No me he explayado mucho aún sobre lo que la experiencia Erasmus está significando para mi, puesto que apenas estoy en el ecuador de la misma, pero verdaderamente está siendo una etapa inolvidable en casi todos los sentidos. Sea como fuere ese es otro tema para el que ya habrá tiempo cuando todo esto haya acabado. En lo que respecta al presente, hoy ha dado comienzo un semestre ilusionante, el que espero ponga punto y final a mi vida como estudiante, al menos de momento, y sobre el que tengo grandes expectativas. Nuevos viajes, nuevas fiestas, nuevas clases, más y mejores entrenamientos, la Media Maratón de París y por encima de todo el día a día en una de las ciudades más increíbles del mundo son suficientes alicientes para afrontar esta nueva etapa con gran ilusión.

Dream big.